Historia

HISTORIA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE AGRICULTURA (UNA)

Inicia en 1952 como Escuela Granja Demostrativa (EGD) por la iniciativa de los señores Alberto Díaz Osorio y Vicente Alemán, entre otros olanchanos, ofreciendo los servicios académicos en el Municipio de Catacamas, Olancho, Honduras, a unos 210 kilómetros al nororiente de la Capital Tegucigalpa. Su oferta académica inicial fue el Ciclo Común.

En 1968, la Escuela Granja Demostrativa pasó a denominarse Escuela Nacional de Agricultura (ENA), ya ofreciendo para ese entonces, estudios de nivel medio con el grado de Bachiller en Ciencias Agrícolas.

En 1991 se dio la inclusión de las mujeres, cuando ocho jóvenes iniciaron sus estudios y los culminaron en 1993. La apertura que la institución dio a las aspirantes aumentó el número de mujeres matriculadas de 11 en el 2001 a 172 en el 2010. Y, con la implementación del Programa de Inclusión Social en el 2011, la matrícula de estudiantes femeninas llegó a 388 ese mismo año.

A partir de 1995, la ENA pasó a ser una institución de educación superior, ofreciendo un programa de estudios básico.

En 2002, cambia su nombre de ENA a UNA, ya que la institución se convirtió en Universidad Nacional de Agricultura, ofreciendo a partir de entonces, cinco carreras profesionales:

  1. Ingeniería Agronómica
  2. Ingeniería en Recursos Naturales y Ambiente
  3. Ingeniería en Tecnología Alimentaria
  4. Ingeniería en Veterinaria
  5. Administración de Empresas Agropecuarias

Desde esos años, la UNA ha graduado a miles de hondureños y hondureñas que hoy aportan su granito de arena para el desarrollo del país, a través de diferentes empresas, tanto privadas como públicas.

En el 2001, la UNA tuvo una matrícula de 205 estudiantes, 1,217 en el 2010 y en el 2011 se duplicó al llegar a los 2,122. Ese año ingresaron 141 estudiantes provenientes de grupos indígenas. Actualmente hay más de 700 estudiantes pertenecientes a estos grupos.

Así, la UNA entregó 434 peritos agrícolas en su primera fase institucional, 410 bachilleres agrícolas y 680 agrónomos cuando era la ENA de nivel medio, y 809 ingenieros agrónomos cuando obtuvo su carácter de institución de educación superior.

Desde que se creó, la UNA ha beneficiado a estudiantes provenientes de comunidades cuyos índices de pobreza son los más bajos en el país y en los que el conocimiento adquirido por sus egresados en los campos de la agronomía, ganadería y los recursos naturales se espera que sea aprovechado por sus habitantes.

También, la UNA se ha enfocado en proveer inclusión social, al punto que tiene estudiantes y egresados de todos los grupos indígenas que hay en el país, como Tolupanes, Nahuas, Pech, Thawaka, Miskitos, Lenca, Chortís, Garífunas y afrodescendientes de habla inglesa.

Actualmente, la UNA ofrece únicamente cuatro carreras, ya que de momento el Consejo de Educación Superior está revisando los requisitos para reincorporar la carrera de Medicina Veterinaria. Su matrícula es de aproximadamente 3,000 estudiantes, 800 de ellos pertenecen a grupos indígenas.